La chica conversaba en la aplicación con dos jóvenes y uno de ellos le contó que había encontrado una caja con una bebida refrescante, mientras que el otro lamentó que le habían robado esa misma caja.

La estadounidense Emily Cochran no podía imaginar que la correspondencia que mantuvo con dos chicos en Tinder, casi seguidas, le permitiría revelar y resolver un crimen en menos de una hora.

Este lunes, la chica conoció a un usuario de la aplicación, Drew, de 19 años, y el joven le contó que acababa de encontrar en la calle una caja de cierta bebida gaseosa llamada La Croix, que les gustaba mucho a ambos internautas.

La noticia terminó de sorprender a Cochran cuando, menos de una hora más tarde, otro chico —Raymond, de 20, con el que la joven también intercambiaba mensajes— escribió que alguien le había hurtado una caja de su bebida favorita, que ‘casualmente’ era La Croix, al dejarla por apenas un par de minutos en la calle. La chica relacionó ambas historias y, al percatarse de que los dos chicos estaban a la misma distancia de donde ella se encontraba —unos 24 kilómetros— entendió que se trataba de un mismo caso.