El Congreso cree que Facebook no fue la única herramienta social afectada por la trama rusa y su capacidad para manipular a través de Internet. Varios miembros de la Comisión de Inteligencia del Senado de Estados Unidos quieren probar que Twitter fue objeto de pruebas fraudulentas para modular la opinión.

La investigación se centra en demostrar que cuentas automatizadas de Twitter, comúnmente conocidas como bots difundieron propaganda y desinformación. Según han filtrado miembros del Congreso a Quartz y The New York Timestendrán que declarar para esclarecer los hechos.

Según un estudio de la Universidad de Indiana junto a la del Sur de California, el 15% de los perfiles de Twitter son falsos. Se estima que 49 millones de cuentas se usan para lanzar mensajes e influir en la opinión. El grupo independienteSecuring Democracy (Defendiendo la democracia) intenta estudiar el papel de la propaganda rusa en las últimas elecciones a través del análisis de etiquetas, trending topics y direcciones web. “Aunque Twitter no hace un gran trabajo eliminándolos, nosotros intentamos alertar”, apuntan.

El Senado ha mostrado su preocupación por su capacidad para difundir mensajes interesados saltándose los filtros. Ambas organizaciones tratan de saber qué impacto tienen los enlaces de Twitter para escalar puestos en los resultados de Google.

Estos expertos opinan que Facebook está encarando el problema con más seriedad y responsabilidad.

En los comienzos de Twitter estos usuarios falsos eran fácilmente reconocibles por contar con un huevo como avatar. A medida que ha pasado el tiempo su sofisticación es mayor, llegando a desarrollar identidades falsas con personalidad propia.

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