SANTO DOMINGO. Que en 10 años la población mundial será capaz de interactuar en todos los idiomas y en tiempo real gracias a la Inteligencia Artificial con aplicaciones como Google Translate; y que las ciudades del mañana serán organismos vivos, capaces de autogestionar el tránsito, la seguridad, la movilidad de sus habitantes y un sinfín de servicios públicos, fueron dos de las premisas que sedujeron a los participantes del #ClaroTEC Empresarial, un evento que sentó un precedente en materia de sensibilización sobre transformación digital.

En dos jornadas consecutivas –18 y 19 de octubre–, Claro Dominicana reunió a más de 15 expositores internacionales en el país que abordaron las tendencias del proceso, su impacto económico y los factores que determinan el éxito de su implementación.

El expositor Luis Guillot, director de Tecnología de Huawei para América Latina, afirmó que la República Dominicana está en el centro de una ola de innovaciones que tiene la obligación de abrazar en todos los renglores de su economía. Dijo que los sistemas de autogestión para ciudades no son quimeras ni sueños y que la capital de la República Popular China, Pekín, es el gran referente.

En su conferencia, titulada “La sinfonía de la transformación digital: Construyendo la ciudad inteligente”, Guillot fue enfático en la urgencia de montarse en el nuevo modelo, pues, según el Banco Mundial, se espera que en la próxima década el 60 % de la población rural se mueva a zonas urbanas, un factor que las convertiría en inoperables bajo esquemas de gestión análogos.

“Es por eso que es necesario que comencemos a pensar la administración de la ciudad desde sistemas y softwares que procuren la integración de todas sus variables en un mismo espacio, entiéndase: seguridad, movilidad y el resto de las operaciones que hoy, con un bajo nivel de efectividad, ejecuta un personal desde las oficinas de los cabildos”, manifestó.

El perito aseguró que las ciudades inteligentes que conoce están articuladas como cualquier otro organismo vivo, pues son capaces de aprender y de reaccionar en función de los estímulos de sus habitantes como si se tratara del sistema nervioso del cuerpo humano. Y eso, según explicó, se traduce en la gestión transparente y eficaz de esos servicios.