El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez reapareció esta mañana en la escena pública, al oficiar una misa de acción de gracias por las operaciones de corazón de 160 niños en los últimos cuatro años en el Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat).

Cuando reporteros intentaron obtener su impresión sobre la nueva etapa de la discusión del aborto, y el acuerdo arribado por el Ministerio Público con la constructora Nordeberto Odebrecht, el cardenal sonrió y respondió: “Ya hay un nuevo Arzobispo”.

Ante la insistencia de los periodistas, el cardenal reiteró que no ofrecería declaraciones y se integró a la entrega de juguetes junto a la Primera Dama de la República, Cándida Montilla de Medina, cuyo despacho a patrocinado el 50% del costo económico de las operaciones de los niños en los últimos cuatro años.

Una vez concluida la entrega de los juegos un reportero de un medio de televisión intentó preguntarle nueva vez al cardenal y la respuesta, en un tono muy amable, fue muy similar: “Yo no tengo nada que decir”, acompañado de unas palmaditas en el hombro del novel reportero.

Nicolás de Jesús López Rodríguez presentó renuncia al Papa Francisco del Arzobispado de Santo Domingo, tal como establecen las normas canonícas tras cumplir los 75 años de edad. El cardenal ya había hecho lo mismo con el anterior Papa, Benedicto XVI, quien le pidió que siguiera en sus funciones un tiempo más tras comprobar que se encontraba en buena salud.

El Papa Francisco aceptó la renuncia al Arzobispado del cardenal, y en su lugar designó a monseñor Francisco Ozoria.

Durante la celebración de la homilía el cardenal dominicano dijo que se trataba de una acción de gracias al señor Jesucristo porque instituciones como Cedimat existen, y que gracias a ellas se logra conseguir una “vida más humana para los pacientes”.