BRUMADINHO, Brasil (AP).- Los bomberos brasileños y los rescatistas israelíes se movían cuidadosamente el lunes sobre espeso lodo en busca de sobrevivientes o cadáveres, cuatro días después de la ruptura de un dique que sepultó los edificios de una mina y barrios colindantes con relave de mineral de hierro.

La cifra confirmada de muertos subió a 65, con 279 desaparecidos, dijo el teniente coronel Flavio Godinho, del departamento de defensa civil del estado suroccidental de Minas Gerais, donde se ubica la presa.

Horas antes las autoridades dijeron que se prevé que la cifra de víctimas aumente “exponencialmente” después de que nadie fue hallado con vida el domingo, una diferencia notable con respecto a los dos primeros días, cuando los helicópteros sacaron a personas del lodo.

El avance extremadamente lento de las tareas de rescate se debía al peligroso mar de lodo rojizo que cubrió el área al derrumbarse el dique el viernes por la tarde. El lodo tiene hasta 8 metros (24 pies) de profundidad en algunas partes, y para evitar hundirse en él los socorristas tenían que caminar cuidadosamente por los bordes o gatear lentamente.

Las cuadrillas de rescate se enfocaron el lunes en áreas donde estaban un autobús sumergido en el lodo y la cafetería de Vale, en la que empleados de la compañía almorzaban al momento en que el dique se reventó. Vale SA es la productora de mineral de hierro más grande del mundo, la materia prima en la fabricación del acero.

Las acciones estadounidenses de la compañía se desplomaron el lunes 18% en la Bolsa de Valores de Nueva York.

Los helicópteros despegaban y aterrizaban sin cesar, yendo en búsqueda de sobrevivientes. En tierra las cuadrillas de rescate con perros adiestrados revisaban los montículos de lodo. Periodistas de The Associated Press vieron cómo un helicóptero sacó a tres personas y las llevó al centro de búsqueda. Más de 100 israelíes equipados con tecnología de rescate se unieron a más de 200 bomberos brasileños en las labores.

El lodo parecía estarse secando en algunas áreas, lo que pudiera ayudar a los bomberos a llegar a zonas que previamente no podían alcanzar. Aun así, el proceso sigue siendo lento, los residentes estaban ansiosos y algunos comenzaron a buscar por su cuenta.

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