MIAMI.- Puerto Rico se enfrenta al huracán Irma, de categoría 5, con todas las medidas de prevención posibles tomadas por las autoridades para evitar daños y la pérdida de vidas humanas, ante un fenómeno de una magnitud no recordada en la región que ya provocó daños en las infraestructuras.

Los últimos datos disponibles sitúan -en su paso más cercano a Puerto Rico- al ojo del huracán Irma a solo 30 millas  de la pequeña isla de Culebra y a 80 millas al este de San Juan, lo que hace prever que el impacto será más virulento de lo esperado de acuerdo a la trayectoria prevista inicialmente.

Los vientos sostenidos, según el Servicio Nacional de Meteorología (SNM) en San Juan, podrán alcanzar en Culebra hasta 145 millas por hora (230 kilómetros por hora).

La trayectoria del huracán coloca a Irma pasando a las 19.00 hora local (23.00 GMT) a unas 30 millas (50 kilómetros) al norte de la capital, San Juan, la ciudad más importante pero también la más preparada.

A pesar de los preparativos y esfuerzos de las agencias gubernamentales, ya hay, sin todavía impacto directo del ciclón, 300.000 abonados sin servicio de energía eléctrica, lo que significa cerca de un 20 % de los clientes de la compañía estatal.

La dirección de la Autoridad de Energía Eléctrica reconoció esta semana que el sistema no resistirá la fuerza del huracán y que hay áreas de Puerto Rico que no recobrarán el servicio hasta por lo menos dentro de 3 meses.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, informó de que el servicio de luz se interrumpió en varios municipios de la zona norte y central, algo que ha afectado ya también a la capital, San Juan.