Los Washington Wizards remontaron de manera agónica en el último cuarto a los New York Knicks y se hicieron con el triunfo (101-100) en la fiesta londinense que la NBA organiza cada año en la capital británica.

Los de la capital se auparon en los 26 puntos de Bradley Beal y los 20 de Otto Porter desde el banquillo para neutralizar a unos Knicks que llegaron a gozar de diecinueve puntos de ventaja a mediados del segundo cuarto y que ganaban de uno a falta de 3,3 segundos en el marcador.

Un tapón ilegal de Allonzo Trier sobre Thomas Bryant decidió el encuentro, tras una tensa revisión arbitral que terminó determinando la acción antirreglamentaria y que concedió cuatro décimas a los Knicks para intentar un último ataque que finalizó sin éxito.

Los de Scott Brooks se repusieron de un comienzo bajo en cuanto a anotación y se aprovecharon de un Beal que fue de más a menos y que rentabilizó, junto a Tomas Satoranski, que sumó 14 puntos, las siete asistencias de Trevor Ariza.

Tras un inicio de tanteo entre ambos equipos, los Knicks rompieron el marcador a finales del primer cuarto, con el pívot Kornet que acabó los primeros doce minutos con doce puntos.

La pequeña explosión al final del primer cuarto permitió a los de David Fizdale acudir al banquillo diez arriba en el marcador.

Por parte de Wizards, quienes actuaron como locales, Thomas Bryant, desde la pintura, dirigió el ataque de los suyos en los primeros compases, acabando la contienda con 10 puntos en su zurrón.En un encuentro marcado de antemano por las bajas en ambos equipos, ya que los Wizards no pudieron contar con John Wall, ni los Knicks con su gran estrella Kristaps Porzingis, Tomas Satoranski tiró de los Wizards para reducir la desventaja, que llegó a ser de 19 puntos,y se marchó con doce puntos al descanso.

A medida que Bradley Beal fue calentando y Emmanuel Mudiai, quien finalizó con 25 unidades, ganó peso en la zona interior de los Knicks, el partido fue transcurriendo y la ventaja de los neoyorquinos iba haciendo la goma.

Entre las más de 18.000 personas que coparon el O2, destacaron las camisetas y sudaderas de los Knicks, uno de los equipos más míticos de la liga.

Con la llegada del último cuarto, la ventaja de doce puntos de los Knicks se redujo a la nada y los Wizards se pusieron por delante por primera vez desde la primera canasta del encuentro.

Pese a que los Knicks se las prometían muy felices con la renta de un punto a falta de 3,3 segundos, el tapón ilegal de Trier decidió el encuentro y sumó la victoria número 19 para los Wizards, que son décimo primeros en la Conferencia Este.

Los Knicks, que solo han ganado un partido en este 2019, son décimo terceros, con un balance de diez victorias y 33 derrotas.