El número de fallecidos por el derrumbe parcial de un edificio residencial en la ciudad rusa de Magnitogorsk ha aumentado a 38 este 3 de enero. Entre los fallecidos se encuentran seis niños. Según las autoridades, 21 de los muertos han sido identificados.

El pasado martes los rescatistas encontraron vivo a un bebé de 10 meses bajo los escombros del edificio. El estado de salud del menor —que sufrió un traumatismo craneoencefálico cerrado y congelación severa— se evalúa como muy grave, pero los médicos hacen un pronóstico positivo al respecto.

Lo que se sabe hasta ahora:

  • Tres personas siguen desaparecidas
  • El derrumbe se produjo como resultado de una explosión de gas
  • La explosión se registró cerca de las 06:00 de la mañana de este lunes (a las 01:00 GMT)
  • 48 apartamentos en los que vivían 120 vecinos resultaron dañados por la explosión
  • En toda la provincia de Cheliábinsk se declaró el estado de emergencia
  • Los trabajos de rescate se complican por un posible derrumbe de otras partes del edificio y por la baja temperatura ambiental
  • El gobernador de la provincia de Cheliábinsk, Borís Dubróvski, ha declarado este 2 de enero como día de luto en la región debido a la tragedia