LA VEGA. El Centro Geriátrico San Joaquín y Santa Ana, de este municipio, donde conviven 99 abuelitos que han sido abandonados por sus familias, tiene doble motivo para celebrar. Y es que fue galardonado con el premio Brugal Cree en Gente en la categoría Asistencia Social, justo cuando esa institución altruista arriba a los 23 años de ser fundada.

Como reconocimiento la empresa organizadora del certamen le otorgó un millón de pesos al asilo, que fue fundado el 29 de septiembre del año 1994.

Sor Teresa de Jesús Madera Paulino, directora del centro, dedicó ese reconocimiento al extinto presidente del Banco Popular, Pedro Antonio Rodríguez, quien fue la persona que en el 2011 los motivó a participar en el concurso.

“En vida, él –Pedro Antonio Rodríguez- fue un padrino para nosotros”, expresó la religiosa.

Explicó que ese dinero será utilizado en la adquisición de camas especiales para las 99 personas de la tercera edad que allí cuidan.

“Aunque hay muchas necesidades, lo primordial es aumentar la cantidad de camillas que tenemos”, refirió Madera Paulino.

Como requisito para admitir a los abuelitos en el Centro Geriátrico San Joaquín y Santa Ana es que estos no tengan familias, recursos económicos ni un hogar donde vivir.

Allí reciben, además de un techo y los alimentos, servicios de salud en el hospital del asilo, que está abierto para las personas de los alrededores donde está ubicado.

Además de dominicanos, tienen adultos mayores de Holanda, Ecuador, Haití y de otras naciones.

Para realizar ese trabajo hay un personal de 70 personas en varios turnos, que son remunerados con un pago mínimo por parte del Gobierno central a través del Consejo Nacional para las Personas Envejecientes.

De acuerdo con lo explicado por Sor Teresa, el asilo se mantiene funcionado gracias a la colaboración de varias empresas del sector financiero, así como del sector público y personas físicas que cada año les asignan partidas económicas y alimenticias.

“Las donaciones son siempre bien recibidas, pues este centro necesita una mano amiga que le permita continuar brindando un servicio a los abuelitos, que tanto lo necesitan”, subrayó la monja.

Además de la doble celebración, el Centro Geriátrico San Joaquín y Santa Ana está realizando un conjunto de actividades artísticas y culturales con motivo al Día Internacional de las Personas Envejecientes, que se conmemora el 1ro de octubre de cada año.

Antonio Rodríguez, de 85 años, dice estar agradecido de Dios por haberlo llevado a ese centro donde ha pasado los dos últimos años de su vida.