Latifa Mohamed, una hija del primer ministro de Emiratos Árabes Unidos y gobernador del emirato de Dubái que huyó del país para escapar de una vida de restricciones, planeó su escapada durante siete años, según publicó este martes The Guardian citando un documental de la BBC titulado ‘Huida de Dubái’ (‘Escape From Dubai’).

La princesa, de 32 años, divulgó en marzo pasado un video en el que anunciaba su decisión de huir describiendo la vida de prisionera que llevaba.

Asimismo, la organización de asistencia legal Detained in Dubai (Detenido en Dubái, en español) informó ese mismo mes que la princesa había abandonado el país con ayuda de unos amigos a bordo de un yate que fue apresado el 4 de marzo a unos 80 kilómetros de la costa india.

Los cómplices de la escapada

El citado documental revela detalles de la huida y se basa en entrevistas con un exespía francés y una instructora finlandesa de capoeira −que, según ellos, ayudaron a Latifa a planear la fuga− así como con la tripulación filipina que manejaba el barco.

Según cuenta el exespía Hervé Jaubert, la princesa contactó con él por primera vez en el año 2011 y desde entonces se estuvieron escribiendo cada dos o tres días.

De acuerdo con su testimonio, esta correspondencia era tanto sobre logística, como cuando la princesa le dijo que había ahorrado 400.000 dólares para pagar la operación, como sobre su vida personal.

He sido maltratada y oprimida toda mi vida“, escribió Latifa en un correo electrónico compartido por Jaubert. “Las mujeres son tratadas como subhumanas. Mi padre… no puede seguir haciendo lo que nos ha estado haciendo a todos”, agregaba.

En el 2014, la princesa conoció a Tiina Jauhiainen, instructora del arte marcial brasileño capoeira que daba clases en una residencia real. Jauhiainen se convirtió en una de sus amigas más cercanas y se encontró varias veces con Jaubert para discutir los detalles de la fuga.

Camino a la ‘libertad’

Jauhiainen reveló que el día de la escapada la princesa se cambió de ropa y se puso gafas de sol y las dos mujeres cruzaron la frontera hacia Omán para luego continuar su camino a través del mar. Según su relato, tuvieron que navegar unos 40 kilómetros en un bote inflable y un moto acuática hasta llegar a aguas internacionales, donde Jaubert les esperaba en el yate en el que planeaban dirigirse al estado indio de Goa.

Desde el barco, la princesa contactó con Detained in Dubai así como con medios de comunicación con la esperanza de que haciendo público su caso estaría más protegida, pero no tuvo suerte. “Estuvo enviando correos electrónicos a reporteros y nadie le respondió. Nadie parecía creerle, por lo que parecía desesperada y triste”, contó Jauhiainen.

Desde que el yate fue apresado, la princesa Latifa no ha vuelto a ser vista ni tampoco han podido hablar con ella.

“Ella dijo que prefería que la mataran en el barco antes que volver a Dubái“, afirmó Jaubert. “Ni siquiera sé dónde está. Estoy muy preocupado”, agregó.

En mayo pasado, una fuente cercana al Gobierno de Abu Dabi declaró a Reuters que “Latifa está sana y salva junto con su familia” pero rechazó hacer más comentarios sobre el tema alegando razones legales.

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