Monseñor Freddy de Jesús Bretón Martínez, arzobispo metropolitano de esta ciudad, reclamó este lunes a las autoridades actuar con eficiencia y congruencia, al tiempo que criticó la impunidad que permite que muchos delincuentes estén libres en las calles haciendo daño a hombres y mujeres de trabajo.

“No se explica cómo dos sujetos que le quitaron la vida a mi hermano Domingo para despojarlo de un motorcito hace nueve días todavía estén sueltos. Sabe Dios quién será la próxima víctima de esos antisociales”, subrayó monseñor Bretón Martínez al pronunciar la homilía de la eucaristía que presidió aquí en la celebración del Día de Nuestra Señora de la Altagracia.

Indicó que los dominicanos eligen autoridades civiles para que les resuelvan sus problemas, pero que muchas veces estas no hacen lo que tienen que hacer frente a los sucesos cotidianos que ocurren en la República Dominicana.

Criticó que muchas veces para solucionar algún problema, los ciudadanos tengan que llamar a un despacho de un funcionario gubernamental tanto civil, policial o militar.

Juventud

Al abordar el tema de la juventud, la máxima autoridad católica del Cibao Central afirmó que la Iglesia Católica piensa en el rol que deben jugar los jóvenes tanto en el presente como en el futuro.

“Nosotros tocamos el tema de la juventud no por oportunistas ni porque queremos ser graciosos, nosotros estamos convencidos de que a la juventud hay que darle las oportunidades necesarias para que se desarrolle y para que sean los que eleven el nombre de la Patria”, puntualizó monseñor Bretón Martínez.

Sobre la fe

Dijo que sin juventud no habrá país ni sociedad, por lo que hay que trabajar para que nuestros jóvenes se apeguen cada vez más a los mejores principios.

Bretón Martínez exhortó a los creyentes católicos para que sigan fortaleciendo esa virtud ante tantos problemas y ante quienes buscan solo seguir a Cristo sin la madre, la Virgen de la Altagracia.

“No concebimos que se quiera seguir a Cristo sin darle el merecido lugar que se merece la madre y el respeto y la devoción que debemos tener hacia ella”, expresó monseñor Bretón Martínez.

El santuario-parroquia Nuestra Señora de la Altagracia, ubicado en la calle Del Sol esquina General Luperón, resultó pequeño para los miles de feligreses que asistieron para participar de las siete misas y la procesión que programaron las autoridades eclesiásticas, concluyendo la novena que se dedica a la Virgen de la Altagracia