La dirigente social argentina Milagro Sala fue condenada este lunes a 13 años de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos en el juicio oral contra la líder y otros 29 integrantes de la organización Tupac Amaru, en la causa conocida como ‘Pibes villeros’, la única que se llevó a cabo durante la feria judicial en la provincia de Jujuy, al norte de ese país.

El Tribunal en lo Criminal N° 3 consideró a Sala como parte de una asociación ilícita que desvió fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales. También fue condenada su pareja, Raúl Noro, a tres años de cárcel.

La audiencia final estaba prevista para el mediodía de este lunes, pero se postergó para después de las 4:00 de la tarde. Según informó el diario local El Tribuno, al ingresar a la sala de audiencias, Milagro Sala señaló: “Nos investigan por pobres y kollas [en relación a su etnia aborigen]”.

Antes de la lectura del fallo, el tribunal cedió la palabra a cada uno de los acusados. A su turno, la dirigente Milagro Sala señaló: “Todos mis compañeros y quien les habla somos inocentes. No robamos nada. Nuestras obras se miran y se tocan. No es casualidad que son reconocidas internacionalmente”.

Luego, dirigiéndose a las juezas, sostuvo: “Hoy ustedes, como mujeres y como trabajadoras, van a pasar a la historia por lo que decidan, ya sea bueno o malo. No mentimos, somos trabajadores. No somos flojos”.

Sala, quien el próximo miércoles cumple tres años de cárcel bajo prisión preventiva sin una condena firme, era investigada por el presunto desvío de unos 35 millones de pesos (equivalentes a casi 1 millón de dólares) de fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales.

La Fiscalía había pedido 22 años de prisión para Milagro Sala y la Oficina Anticorrupción provincial, en su rol de querellante, solicitó 18 años, al considerar a Sala como “autora del delito de asociación ilícita en su carácter de jefa de la misma, coautora de fraude a la administración pública y coautora de extorsión en concurso real”.

Por su parte, la defensa de Sala había pedido la absolución y su inmediata liberación, tras denunciar “serias irregularidades” en las acusaciones contra la dirigente social.